Debería
empezar dando las gracias por haber llegado y haberte ido dejándolo todo tal
cual estaba…
Una cama
vacía de sentimientos que no está dispuesta a invitar a nadie despertar a mi
lado y una cafetera seca que no me deja ofrecer una taza caliente…
Gracias por
dejar simplemente tu olor a sexo impregnado en las paredes de mi cuarto y ese
aroma a colonia barata de la que no quise saber el nombre…
Te lo llevas
todo y no dejas nada en un sitio donde nunca hubo algo, pero el último paso de
tu cuerpo por el mío dejo por descuido unas ganas de volver a verte, una vez
más.
Esos previos
en los que no sabía muy bien si lanzarme sobre tu piel y destrozarte a bocados,
reprimiendo mis ganas, me siento sobre
la cama con las piernas cruzadas mirando al suelo evitando contacto visual con
tus preciosos ojos… esa adorable forma que tenías de ir tumbándote
disimuladamente en la cama para que me acomode junto a ti y en un descuido (no sé
cómo) tener mi lengua dentro de tu boca…
Esos profundos suspiros que se escapaban de entre tus dientes cuando metía mi mano por debajo de tu camiseta …
Esos profundos suspiros que se escapaban de entre tus dientes cuando metía mi mano por debajo de tu camiseta …
Quiero
volver a jugar con los pelos de tu sexo, quiero volver a liar mi mano con tu
largo pelo rubio y estirar hacia mí mientras hundía mi pelvis en tus nalgas…
Olvida todo lo que mi boca dice y
recuerda como hablan nuestros cuerpos…
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